MORDAZA Y TIZÓN - Capítulo 3 -
CAPÍTULO 3 Ni una sola gota de agua había salpicado la mesa porque ante la sorprendida mirada de los presentes, el cuentacuentos transformó el hielo en arena cetrina, distinta a las que mueve el oleaje con sus infinitas acometidas. Una arena dorada como polvo de oro que se hallaba cuidadosamente amontonada cerca de una taza vacía y parecía insinuar la majestuosa figura de una pirámide. - – ¿Abandonasteis a su suerte a esos pobres hombres? – suspiró Foth con tono acusador aunque vago, envenenado por la borrachera. - – Los héroes son hombres al fin y al cabo, de carne y hueso – terció Theb a su vez, quién conservaba frescas sus capacidades reflexivas pues, desde que el narrador comenzara a hablar no había vuelto a posar sus labios en la bebida algo que, sin duda hubiera llamado la atención de sus compañeros barra de haberla tenido en primer lugar. - ...